TIPOLOGIA DE LA EVALUACIÒN EDUCATIVA

EVALUACIÓN

Dentro de los diccionarios mas actuales de la lengua castellana se encuentra que el verbo “evaluar” significa señalar el valor de una cosa; estimar, apreciar y calcular el valor de algo. Actualmente tiene una connotación educativa mucho mas amplia” Estimar los conocimientos, las aptitudes y rendimiento de los alumnos”.

El término especializado, disciplinario que denota una actividad y procedimiento metodológico específico lo adquirió Ralph Tyler al referirse a la “evaluación educativa” para denominar el proceso de determinación del grado de cumplimiento de los objetivos educativos que previamente se especifican y se aplican. Para Tyler la evaluación es el proceso de medición del grado de aprendizaje de los estudiantes en relación con un programa educativo planeado.

La definición de Tyler, propuesta en los años cuarenta, fue revolucionaria en su momento pues responsabilizaba del éxito o el fracaso de los estudiantes no a su propia inteligencia, sino al contexto institucional y a la capacidad de los educadores de planificar los contenidos de acuerdo con las necesidades de conocimiento socialmente adecuado y con los niveles de asimilación de que eran capaces los estudiantes.

Técnicamente podemos definirla como:

Según P.D. Lafourcade:

Es “La etapa del proceso educativo que tiene como finalidad comprobar de manera sistemática, en que medida se han logrado los objetivos propuestos. Entendiendo la educación como un proceso sistémico, destinado a lograr cambios duraderos y positivos en la conducta de los sujetos, integrados a la misma, con base a objetivos definidos en forma concreta, precisa, social e individualmente aceptables”.

 

Según B. Macario:

“La evaluación es el acto que consiste en emitir un juicio de valor, a partir de un conjunto de informaciones sobre la evolución o los resultados de un alumno, con el fin de tomar una decisión.

 

Según A. Pila Teleña:

” La evaluación es una operación sistemática, integrada en la actividad educativa con el objetivo de conseguir su mejoramiento continuo, mediante el conocimiento lo mas exacto posible del alumno en todos los aspectos de su personalidad, aportando una información ajustada sobre el proceso mismo y sobre todos los factores personales y ambientales que en esta inciden. Señala en que medida el proceso educativo logra sus objetivos fundamentales y confronta  los fijados con los realmente alcanzados.

 

 

TIPOLOGÍA DE LA EVALUACIÓN

 

A lo largo de nuestra formación profesional y nuestro desempeño como docentes, hemos escuchado sobre diferentes tipos y clasificaciones de evaluación y la variedad de éstas suelen confundirnos y muchas veces no facilitan nuestra práctica evaluativa.

Casanova (1999), formula una tipología metodológicamente útil que muestra las diferentes posibilidades con las que puede aplicarse la evaluación y, dependiendo de estas posibilidades la evaluación tomará un nombre diferente. Esta tipología se da de la siguiente manera:

 

A)
POR SU FUNCIÖN.-

 

Si revisamos literatura sobre el tema, encontraremos que a la evaluación se le asignan diferentes funciones, pues, mediante su aplicación se pueden alcanzar muchos fines.

En este documento vamos a referirnos principalmente a dos de sus funciones: la sumativa y la formativa. Si bien ambas tienen características bastante diferentes, el uso de ambas puede llegar a superponerse durante el proceso de enseñanza aprendizaje.

 

 

  1. Evaluación sumativa.-

 

La evaluación cumple función sumativa cuando es empleada para la valoración de productos, procesos o aprendizajes que se consideran terminados, con el fin de determinar si el resultado es positivo o negativo, si es válido para lo que se esperaba o si no se logró lo deseado.

En pocas palabras, esta evaluación sirve para tomar decisiones, ya sea de aprobación o de desaprobación de un área curricular o de repetición o promoción del año lectivo.

Algo importante que debemos señalar es que este tipo de evaluación no pretende implementar mejoras inmediatas al proceso de enseñanza aprendizaje sino que se centra en lo realizado en el pasado; y generalmente se aplica al finalizar una programación.

 

  1. Evaluación formativa.-

     

La evaluación es formativa cuando es empleada en la valoración de procesos y supone la obtención rigurosa de datos a lo largo de dicho proceso, el cual permitirá tener un conocimiento permanente de la situación evaluada.

Podemos entender entonces que la función de esta evaluación es brindar información de forma permanente; esto fomentará la toma de decisiones continua y por lo tanto, la generación de una acción reguladora entre el proceso de enseñanza y el proceso de aprendizaje con el fin de mejorarlo.

Todo esto implica una reflexión constante sobre nuestro quehacer docente ya que nos hará reflexionar sobre cómo se está dando el proceso de enseñanza – aprendizaje, si está funcionando como estaba previsto, si debe modificarse o debe continuarse con lo inicialmente planteado.

 

B)
POR SU NORMOTIPO.-

 

El normotipo es el referente que nos sirve para evaluar un objeto o sujeto. Para propósitos de evaluación de los aprendizajes, el normotipo será aquél que nos servirá de comparación a la hora de establecer un juicio de valor en el alumno evaluado. (Casanova, 1999)

Dependiendo de que el referente sea externo o interno, la evaluación se denominará nomotética o idiográfica respectivamente.

 

  1. Evaluación nomotética.-

     

Es aquélla que emplea un referente externo de comparación. Dentro de ella pueden distinguirse dos tipos: la evaluación normativa y la evaluación criterial.

 

La evaluación normativa:

 

Es la evaluación que supone la valoración de un sujeto en comparación al nivel o rendimiento del grupo al que pertenece.

La evaluación normativa es válida cuando se pretende determinar en qué posición se encuentra al alumno con respecto al grupo; en este caso las normas de valoración estarán en función directa de lo que el conjunto de alumnos domina o deja de dominar. Si bien esto nos da un orden de los resultados de aprendizaje, la ordenación de los alumnos como el “primero” o el “último” de la clase no es precisamente el más recomendable al carecer de referencia válida y fiable tanto para el alumno que se forma como para el profesor que valora.

 

La evaluación criterial:

 

 

Es la evaluación que se realiza tomando en cuenta criterios e indicadores los cuales deben ser concretos, claros y prefijados con anticipación. El diseño curricular de educación primaria plantea conocimientos y habilidades que el alumno debe desarrollar al finalizar un grado. Para evaluar el logro de estas competencias necesitamos apoyarnos de criterios ya determinados y especificados los cuales nos permitirán valorar en forma homogénea a los alumnos y determinar el grado de dominio alcanzado para la competencia planteada.

 

2) Evaluación idiográfica.-

 

Es la evaluación que toma como referente las propias capacidades del alumno y sus posibilidades de desarrollo. Supone la valoración inicial de las capacidades y posibilidades del alumno y la estimación de los aprendizajes que puede alcanzar a lo largo de un tiempo determinado. El alumno es evaluado durante su proceso e igualmente se valora su rendimiento final alcanzado. Si los resultados coinciden con lo estimado al inicio, se considera el rendimiento satisfactorio.

Este tipo de evaluación, a diferencia de las otras se centra totalmente en cada sujeto y valora, sobre todo, su esfuerzo, la voluntad que pone en aprender y formarse. Además, evalúa un aspecto importante en la educación personal: las actitudes.

 

C)
POR SU TEMPORALIZACIÓN.-

 

 

De acuerdo con los momentos en que se aplique la evaluación, ésta puede ser inicial, procesual o final.

 

1) Evaluación inicial:

 

Es aquélla que se aplica al comienzo de un proceso evaluador, en nuestro caso, referido a la enseñanza – aprendizaje, para detectar la situación de partida de los alumnos.

 

La evaluación inicial puede presentarse:

 

    Cuando un alumno llega por primera vez al centro educativo. Es importante y necesario realizar una amplia recolección de datos para precisar características de nuestros alumnos: personales, familiares, sociales, etc. Esta primera evaluación tiene una función eminentemente diagnóstica, pues servirá para conocer al alumno y así adaptar desde el primer momento la actuación del profesor y del centro a sus peculiaridades.

 

Cuando se comienza un proceso de aprendizaje concreto. La evaluación inicial resultará útil para detectar las competencias (conocimientos, habilidades y actitudes) previas que el alumno posee en relación con el tema o unidad que se va a tratar.

A partir de la información conseguida, se adaptará convenientemente el principio de la unidad didáctica programada, para adecuarla al nivel de competencias encontrado en el grupo de alumnos.


2) Evaluación procesual:

 

Es aquélla que consiste en la evaluación continua del proceso o desarrollo del aprendizaje del alumno, así como de la enseñanza del profesor, la cual se realiza a través de la recolección sistemática de datos, análisis y toma de decisiones oportunas mientras tiene lugar el proceso, con el fin de resolver las dificultades de los alumnos.

 

En esta evaluación, la aparición de un error o manifestación de una dificultad no será empleada para sancionar o calificar negativamente al alumno, sino que resultará útil para detectar el problema de aprendizaje que se haya puesto de manifiesto, permitiendo la adecuación de las actividades programadas o la transmisión de explicaciones oportunas para que el proceso de aprendizaje siga su curso de manera efectiva. Como podemos observar, esta evaluación tiene carácter netamente formativo.

 

3) Evaluación final:

 

Es aquélla que se realiza al terminar el proceso de enseñanza – aprendizaje; puede estar referida al fin de un ciclo, área curricular, unidad didáctica o etapa educativa.

Esta evaluación supone un momento de reflexión en torno a lo alcanzado después de un plazo establecido para llevar a cabo determinadas actividades y aprendizajes.

 

 

D) SEGÚN SUS AGENTES:

 

1.- Evaluación interna:

Es aquella que es llevada a cabo y promovida por los
propios integrantes de un centro, un programa educativo, etc.
A su vez, la evaluación interna ofrece diversas alternativas de realización: autoevaluación, heteroevaluación y coevaluación.

 

* Autoevaluación:

Los evaluadores evalúan su propio trabajo (un alumno su rendimiento, un centro o programa su propio funcionamiento, etc.). Los roles de evaluador y evaluado coinciden en las mismas personas.

 

* Heteroevaluación:

Evalúan una actividad, objeto o producto, evaluadores distintos a las personas evaluadas (un profesor a sus alumnos, etc.)

 

* Coevaluación:

Es aquella en la que unos sujetos o grupos se evalúan mutuamente (alumnos y profesores mutuamente).

 

2.- Evaluación externa:

 

    Se da cuando agentes no integrantes de un centro escolar o de un programa evalúan su funcionamiento. Suele ser el caso de la “evaluación de expertos”. Estos evaluadores pueden ser inspectores de evaluación, miembros de la Administración, investigadores, equipos de apoyo a la escuela, etc.

 

Estos dos tipos de evaluación son muy necesarios y se complementan mutuamente.

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~ por cyna09 en marzo 15, 2009.

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